La pandemia ha instaurado nuevos paradigmas educacionales que desafían a los docentes en aulas
virtuales a manejar y enseñar, no sólo contenidos, sino que también habilidades y
comportamientos: micrófonos silenciados y chats desactivados parecen ser mecanismos
recurrentes hoy para los profesores, pero ¿qué pasa con la autorregulación? Al volver a las salas
de clases estos mecanismos no existirán y sólo la autorregulación de niños y niñas sostendrá una
sana convivencia.
El desarrollo de la enseñanza en aulas virtuales ha sido un tema trascendental para docentes,
apoderados y estudiantes. Entre las decenas de complicaciones que existen, nace un nuevo
desafío: Enseñar la autorregulación. Esta parece ser la mejor alternativa, para una educación que
enfrenta cambios y debe prepararse para la virtualidad y el retorno a clases.
“Nuestra labor como docentes debe focalizarse en enseñar estrategias para desarrollar gradual y
progresivamente la autorregulación”, señala Yerka Trujillo, Directora del Colegio Privado Academia
Iquique.
La autorregulación es una función cognitiva que se transforma en una habilidad cuando se vive
conductualmente, logrando equilibrar las emociones y atención de manera voluntaria.
Yerka Trujillo asegura que es fundamental desarrollar habilidades autorregulatorias o autónomas
para establecer relaciones sanas. “A veces es común silenciar micrófonos o regular el uso del chat,
con la intención de no distraer el aprendizaje, que es absolutamente válido”, dice. Sin embargo,
hace hincapié en que la labor también está en educar sobre la importancia de escuchar y respetar
la interacción. “Para no caer en la censura debemos encontrar el equilibrio y promover una
interacción enseñanza-aprendizaje, con autorregulación”, señala la directora del Colegio Privado
Academia Iquique.
Para eso la académica explica que en un principio es bueno regular los micrófonos y chats de las
salas, para luego ir generando la capacidad de que los mismos estudiantes sean quienes apaguen
sus micrófonos para escuchar a sus compañeros o a su profesor.
Por esto mismo, Yerka Trujillo destaca que las herramientas del aula virtual pueden tomarse como
un beneficio dentro de nuevas estrategias comunicacionales. “No silenciemos nuestras aulas, no
coartemos la posibilidad de utilizar estos diferentes canales de comunicación para desarrollar
nuevos aprendizajes”, señala la directora y agrega que es importante aprovechar estas instancias
para recoger información, y paralelamente, potenciar el buen uso de estos canales. “Podemos
mejorar la calidad de la comunicación, integrando las diversas formas de manifestar intereses y
emociones que tienen los niños y niñas, a favor de la formación integral, del aprendizaje profundo
y, por sobre todo, del aprendizaje de la autorregulación”, concluye la directora del Colegio Privado
Academia Iquique.